Suerte esquiva, mucha suerte, maldita suerte…
Razón de vida, y sentido de nada.
Añorada por su falta, e incongruente por sus fines.
Varita mágica de lo ilógico, y cruel realidad por su ausencia.
Busqué suerte por no tenerla, y no la tuve, por quererla…
Amante con sencillo nombre, pero sin claro rostro.
Compañera de de augurios, y predicciones castradas.
Mala consejera de nuestro errante destino.
Solución para ese día gris.
Amiga de todo el que no la espera.
Título de mi vida, sin mí.
Deséala, búscala, sueña con ella, incluso sacrifica la vida por ponerla de tu parte…finalmente, y tras fracasar, puede que comprendas que es la más cruel de tus infieles amantes.
Leinadmcmlxxv

Paseaba en este florido mes de Abril, viendo una vez más, los árboles vestidos de novia, y los pájaros silbando sus romances, cuando estas letras me invadieron de modo inevitable, a pesar de que estaba evitando pensar en ellas.
Lo inevitable, terminará sucediendo, y lo evitable, también.
Leinadmcmlxxv
Recuerdo hace ya muchos años, cuando era adolescente, tuve en una ocasión una discusión, no acalorada, por supuesto, con una profesora de filosofía…maldita sea, no recuerdo su nombre, pero sí recuerdo su rostro y su voz.
Todo comenzó en una clase sobre Descartes y su “pienso luego existo”. Según ella, y Descartes, claro está; la única verdad absoluta es esa, que existimos ya que pensamos. No parece ninguna tontería, ¿no? Sin embargo, yo le repliqué y le dije que no, que eso no era motivo de que existiéramos. Me explico, por aquel entonces, traté de hacerle comprender que algo que piensa existe como tal, pero ese pensamiento puede venir dado de fuera de nuestro ser. Una especie de epifanía, o reminiscencia de algo no vivido por nosotros, que se nos muestra por un tercero.
Más rudimentario, imaginad una película que estamos viendo, pensamos en lo que vemos, y lo que vemos lo ha pensado otro antes, para hacernos pensar lo que él ha deseado. ¿Correcto?
Con esto lo que quiero decir, es que un ordenador piensa lo que nosotros queremos que piense, ¿existe?, como objeto sí, pero como ser unipersonal con capacidad de decisión independiente, creo que no.
¿Pienso luego existo?...más bien, pienso, luego algo existe, pero no tengo por qué ser yo; pues solo soy el reproductor de ese pensamiento, quizá ni tan siquiera sea el fin de ese pensamiento. Por lo tanto, pongo aquí aquella tonta reflexión de un adolescente, que justo aquel día más le hubiera valido haber faltado a clase, se hubiera ahorrado una discusión que jamás fue entendida, y estas incongruentes letras.
Creerse en posesión de la verdad absoluta sobre algo, es tan estúpido como creer que existe alguna verdad absoluta.
Leinadmcmlxxv

Madera noble, madera blanca, ébanos, nogales, o alcornoques.
Fuertes como acero, flexibles a las tempestades, ásperas sobre tu piel, moldeables para el artista.
Firme como un roble, navideño como un abeto, llamativo como un magnolio.
Podría comparar a cada ser humano con un tipo de madera, y sin embargo seguiría siendo madera y hombre, hombre y madera.
Cada sentimiento hiere de manera diferente a cada alma, al igual que cada pedazo de madera resiste de uno u otro modo la intemperie.
Hay corazones que se empapan de lágrimas con una ligera brisa, y raíces milenarias que sucumben bajo la podredumbre de los siglos.
Hay maderas que unas sabias manos convierten en perfectas ideas, e ideas que bajo algunas mentes solo logran caos y dolor.
Podemos admirar un coqueto sauce con sus hermosas ramas reclamando un llanto, al tiempo que reímos recostados en una reluciente mecedora de caoba.
Podremos juzgar actos, errores, aciertos, e incluso a ese bohemio introvertido oculto tras las espesas hojas de su humilde coraza.
Quiero concluir con que todo tiene un motivo, una función, un sentido. Así como hay maderas duras que apuntalan casas, también hay otras blandas igual de imprescindibles para tallar reliquias. Otras son rígidas para que no comben con su propio peso, y algunas poseen la cualidad de ser flexibles para amoldarse a cualquier superficie.
Precisamos a ese maestro estricto, para mostrar al artista despreocupado, todo su potencial.
Es vital poseer personas bondadosas con los demás, para que los demás entiendan que el valor humano no siempre se oculta tras sus egos.
Maldad juzgada por un dictador, alegría engendrada tras una batalla de amarguras, dolor necesario para alcanzar la calma, felicidad escrita sobre una fría lápida…
Tenemos miles de colores en nuestros ojos, pero solo tres poseen el don de regalárnoslos. Tenemos millones de almas a nuestro alrededor, pero solo un entendimiento propio que nos permita comprenderlas.
Leinadmcmlxxv

Recientemente, comentaba con un conocido un tema que visto desde la distancia temporal parece absurdo, sin embargo, es aplicable a gran número de casos a lo largo de la historia (al menos a la que me han contado)
El tema así por encima y contado de manera rápida es en concreto, referente a la gran recesión que vivimos a día de hoy en este país, y en medio mundo occidental. No, no pretendo dar recetas ni posturas al respecto, no me interesa solucionar nada a título individual.
El caso es que este amigo, albañil de profesión, me ha contado que cada vez encontrar trabajo se ha vuelto más difícil, y que los salarios son de pena…hasta este punto todo más o menos normal. Ahora mi duda trascendental viene de esa retrospectiva temporal que me envía a la década de los 70´s y 80´s sobre todo, en la cual casi el 100% de la población occidental, recomendaba, se esforzaba, luchaba, e incluso se desvivía por dar a sus hijos una carrera, unos estudios superiores que les garantizasen el día de mañana una posición, tanto económica como social, un estatus ganado a base de preparación técnica, y conocimientos absorbidos de buenos catedráticos, en carreras tan en auge como las ingenierías, filologías, o las indelebles empresariales o derecho…
Creo que empezáis a oler por dónde saldré esta vez, ¿no?
Ejércitos de jóvenes, y no tan jóvenes preparados hasta la médula en conocimientos teóricos, idiomas, informática etc. Currículos impresionantes, para este sinsentido de tiempos, todos ellos pidiendo trabajo, a día de hoy, casi de lo que sea para poder prosperar como simples seres humanos, y acceder a lo más elemental como es la vivienda, la comida, o la simple dignidad.
Sí señores míos, en esta nueva era económica que ya ha comenzado, ya no hay sociólogos, abogados, economistas, agrónomos, aparejadores…hay cajeros, mozos de almacén, chóferes, repartidores, guardias de seguridad, funcionarios, abundantes tutores de clases particulares, amos de casa, técnicos en limpieza…y lo peor…o al menos no demasiado congruente, es que para hacer esos dignos, y necesarios trabajos, se podrían haber ahorrado una década de años en estudios, y haber ganado en este himpas de tiempo, el dinero necesario para no hipotecar una vida en la compra de una simple, sencilla, y necesaria vivienda.
Un día fuimos cazadores, otro soldados, otro filósofos, otro poetas, otro licenciados… ¿mañana?...ya lo decidiremos, mientras tanto, tratemos de ser algo diferente a lo que nos recomienden que debamos de ser.
Leinadmcmlxxv.
Eternidad llena de ocioso tiempo.
Siglos, repletos de oscuras voces.
Décadas rebeldes, ganadas y perdidas.
Lustros de esperanzas, cargados de vida.
Años, repletos de absurdas estaciones.
Meses, clavados en el profundo olvido.
Semanas, saturadas de amargos sabores.
Días, robados a un suitil sueño lascivo.
Horas, de caras y sufridas emociones.
Minutos rebeldes, con incomprensibles destinos.
Segundos, marchitados con todo lo que soy.
Instantes, en los que te he querido.
Labios, que solo dicen no.
Letras sin tiempo, que borra el hastío.
Leinadmcmlxxv

A noche, tuve un sueño…sí, un sueño. Era tan real, que no lo parecía, pero por lo maravilloso que fue, no puedo albergar dudas de que era un sueño.
¿Sabéis cual es la diferencia entre lo real, y los sueños?
Parece una fácil respuesta ¿verdad?
Si miro al sol, quemo mis ojos…si beso unos labios, se me estremece la piel…cuando un lobo corre tras mis pasos, el miedo se apodera de mí…
Lo que puedes recordar, es porque lo has vivido, y lo que puedes sentir lo recordarás. Por ello, si tienes una oscura y terrible pesadilla, podrás recordarla una vida. Sin embargo, es posible que olvides lo que te entusiasmo ayer.
Entonces, ¿Qué es más real? Lo que puedo recordar a la perfección, o lo que no recuerdo si he vivido jamás, a pesar de autoconvencerme de ello.
La diferencia entre lo real, y los sueños…dímela tú si puedes, o si quieres, ¿de qué nos sirve una dudosa realidad sin sueños? …
A noche, soñé con el reflejo de unos ojos sobre una mar en calma…con una suave y cálida brisa sobre mi frente…con el sabor salado de mi incansable caminar.
Soñé con cada estrella del infinito cielo, y con una sonrisa que no cesó jamás.
Por suerte para mí, fue tan real como un bonito sueño.
Leinadmcmlxxv
Valoremos lo que sintamos, y no tanto, lo que creamos poder llegar a sentir.
Como el absurdo pedazo de un plomizo cielo sin alas
Igual que el aburrido letargo de un rey que jamás reinó
Su tostado y amargo manto, me cubre sin querer por dentro
Mientras mi mente, se olvida continuamente de dónde estoy.
Vivirlo, es sentirlo como el aire que insufla aliento
Escucharlo, me regala el tono de otra nueva ilusión
Escribirle, me recuerda de nuevo que sigo vivo
Maldecirlo, me ayuda a reírme de lo que soy.
Dulce y ocre, como fina canela, me ha atrapado.
Su sosegado llanto, de rojo ocaso mis tardes tiñó.
Tras octubres melancólicos, entendí su bello nombre
para tras hojas caídas, escribirle sin letras, que yo le amé ayer, y hoy.
Leinadmcmlxxv
¿Qué es la ilusión?
¿Un deseo quizá, por lograr una meta?
La ilusión de ganar, de enamorarse, de tener vacaciones, de comer paella, de dormir ocho horas…
Leyendo cosas que la casualidad me pone ante las narices, veo una extraña apreciación por lo deseado, dependiendo de las circunstancias que envuelvan al individuo.
Por lo general, y no me agrada generalizar, pero en este caso la convicción nos muestra un deseo bastante uniforme en la mayoría de la población. Un alto porcentaje de gente, desearía ser rica, tener más dinero del que pudiera gastar. Ojo, no todo el mundo, pero si una gran mayoría responderán que desearían ser millonarios.
Pues bien, supongamos como ejemplo que un hombre que ha tenido durante toda su vida ese gran deseo, logra ser rico con 45 años por ejemplo. Da igual el modo, el caso es que ha logrado ver cumplido su sueño más codiciado. Pues ahora imaginemos a ese hombre rico, disfrutando de sus acaudaladas cuentas corrientes, y los deseos secundarios derivados de su nueva situación. Se compra un deportivo rojo, y un día acompañado de una hermosa amante, tiene un accidente de tráfico y pierde la vista, por ejemplo. No trato de ser macabro, todo esto es una simple invención de mí retorcida mente, no conozco ningún caso en esta situación, por suerte.
Recapitulemos, teníamos un hombre de a pié, un ciudadano sencillo con una ilusión, luego logra esa gran ilusión, ese sueño. Al poco tiene un accidente y pierde su vista de modo irreversible.
¿Creéis que cambiaría todo lo que tiene por regresar a su anterior situación?, a antes de ser rico. ¿Qué deseará ahora ese hombre?, evidentemente, poder ver de nuevo.
Con esta situación, trato de entender que un deseo, suele basarse generalmente en lo que no se tiene, o es difícil de lograr para el individuo que lo desea. Sin embargo, quizá lo que muchas veces deberíamos de plantearnos, es desear que todo siga igual.
Yo mismo, a diario, suelo mirar el cielo, esté azul o gris, llueva a caliente el sol, y me siento contento de estar dónde estoy, y ser lo que soy. Solo deseo que todo continúe lo más parecido posible, sin grandes cambios.
No soy rico, ni famoso, ni tengo anhelos de grandes viajes, o de besar hermosas modelos. Solo deseo poder mirar cada día al cielo y poder seguir deseando lo mismo.
Parecen las letras de un arrogante hipócrita, que solo busca autocomplacerse de una vida carente de objetivos, de nuevas metas, insulsa. Y que se reafirma tras este escudo de humildad para justificar toda ausencia de grandes hitos o novedades.
Por suerte, hace muchos años que no me importa demasiado lo que piensen los demás sobre mí, lo que no me impide escuchar, y valorar las palabras de quién se digne a dirigírmelas. Pues evidentemente después de todo, quizá sea yo de nuevo quién esté equivocado en mis absurdos deseos. ¿No?
Leinadmcmlxxv

Buscamos tiempo, y entregamos vida.
Pedimos paz, y supuramos lucha.
Soñamos con libertad, y nos esclavizamos en su busca.
Adoramos la compañía de la soledad, y rechazamos sus caricias.
Nos embriagamos de amantes platónicos entre miles de besos.
Compramos deseos en tiendas de saldo.
Añoramos el recuerdo de lo que nunca fue.
Semillas sin tierra, alientos sin aire, palabras sin voz…
Utopías cercanas, despertares sonámbulos, y partidas sin adiós.
Fuimos, somos, pero no seremos.
La sentencia fue ayer, y sin embargo… aguardamos un mañana.
Leinadmcmlxxv
Somos la antagonía del olvido, y seremos la antítesis del recuerdo.
Leinadmcmlxxv
Desperté rodeado de nada, e inmerso en vacío. Comprendí, que soñar no era más que huir del olvido. Caminé sobre hielos con sal, y amargos sinsentidos. Abracé a las diosas del sí, dando amor a una arrogante copa de vino.
Confundí la verdad, de verdad, con beato pecado. Entregué mi razón, e ilusión, al tiempo perdido. No cesé de gritar sobre un sordo tablado. La miré… me miró, y olvidó él por qué aquello había sido.
Tuve todo en mi mano, sin palma ni anillo. Devolví lo afanado, entre risas, y baños de pimple. Transigí como un cobarde, una cárcel perdida, sin muros ni vistas.
Solo fui lo que fui, por creer ser su alba, y sin querer, me alejé hasta de mi yerma alma. Si la gota de tinta, se torna un clavel, y me cubre con su sangriento manto, es mejor no plañir, si no brindar al ver partir mi barco.
Leinadmcmlxxv
Dormir sobre el fuego eterno, parir plegarias con sabor de oraciones, cabizbajos…
¿Ser uno más?, ¿o ser el que eres?
¿Renquear por las sombras?, ¿o pisarlas?
¿Vomitar lloros de impotencia?, ¿o implorar con lágrimas de rabia?
Morir cuestionándonos un cierto destino, discurrir huidas improvisadas, malograr cada segundo vivido…
Podría componer exquisita poesía, y sin embargo, brota vulgar prosa.
Podría ser hombre, y sin embargo, soy tiempo.
Podría desear poder, y sin embargo, puedo y no lo deseo.
¿Buscar un camino para recorrer?, ¿o caminar sin precisar de un camino?
Preguntas sin respuesta…miradas ciegas…palabras sin eco…letras sin tinta…
Ser, para no precisar serlo… vivirlo, para no morir intentándolo… apretarlo, para no precisar sentirlo.
Leinadmcmlxxv
Parece que fue ayer…
Las cegadoras gotas de lluvia sobre los cristales, el acre olor de la tierra recién arada, los cordones desatados en las viejas y sucias zapatillas azul marino…
Las muñecas sin reloj, y los cielos sin nubes.
Un minuto interminable, oculto tras una sonrisa sin miedo.
Ella o él, y nosotros, éramos todo uno.
Cálidos veranos por descubrir, recreos de confesiones, y amigos para siempre.
Éramos lo que nunca seremos, pero siempre fuimos…PeterPanes libres de síndromes, y plenos de ilusiones.
Esclavos de la libertad, y amigos acérrimos de la pregunta…Sí, parece que fue ayer aquella indeleble sonrisa lejana…ayer…
Cuando fuimos niños, no precisábamos ser algo, ahora que creemos ser algo, soñamos constantemente con poder de nuevo volver a sentirnos niños.
Leinadmcmlxxv
Nunca os habéis preguntado el motivo por el que las sociedades, desde los comienzos de sus andares, han precisado siempre de algún tipo de ídolo, ya sea este real (carne y hueso), o inventado.
En cualquier concierto de una estrella del rock, en una gala dónde haya un conocido actor, una simple imagen pública como un político, un religioso, un cocinero, incluso un asesino…
Es como si la masa estuviera desorientada en la búsqueda de sus principios, y necesitasen un “pastor” que les mostrase un motivo por el que luchar, algo que les auto convenza de su función, de su vital misión sobre esta vieja y cansada tierra.
Niñas correteando tras el cantante adolescente de moda, fieles aglutinados aguardando las palabras del enviado de “dios”, mítines políticos dónde miles de “almas” asienten a las palabras de un líder sin entender apenas lo que transmite, incluso un simple, y no por ello menos importante, forero que transmite sus borradores mentales por medio del ciber mundo, se convierte en un ídolo…
Ya la amarillenta biblia hablaba de ídolos cuando un tal Moisés encontraba a sus seguidores adorando a un Becerro de oro… ¿acaso era mejor adorar a Moisés?...o a un “Dios” que ha llenado millones de capillas, catedrales, iglesias etc. Con imágenes supuestamente suyas. Imperios romanos alabando las bondades de sus Césares, egipcios arrodillándose ante el paso de sus faraones, podría continuar así horas, y sin embargo el trasfondo sería el mismo. Ídolos populares con diferente apellido y rostro.
¿Por qué?
Inseguridad.
Cobardía.
Miedo.
Efecto arrastre social.
Necesidad de creer en algo.
Imitación.
Convencimiento.
…
Me gusta la música de muchos compositores, los libros de docenas de escritores, películas de directores y actores, frases de genios…y sin embargo, el hecho de admirar su obra no me hace idolatrarles o adorarles…quizá para mi desgracia, la falta de admiración acérrima a algún ser humano distante, o imagen “divina”, me convierta en un desamparado intelectual o “cosas peores”
Creo que me digan lo que me digan, Marilyn, Redford, Nietzsche, Julio Cesar, San Pedro, Aristóteles, Bill Gates, Mortadelo, Satanás, Pelé, o tantos otros “seguro” que han sido muy necesarios, pero estoy casi convencido que para nada imprescindibles…como todos nosotros.
Si has de idolatrar a algo, o a alguien, asegúrate antes, de coger su mano y caminar a su lado el tiempo necesario para saber si ese sentimiento es recíproco. Luego…decide.
Leinadmcmlxxv
Caminando hace un par de días por un puerto pesquero, me fijé en las manchas de aceite que había sobre la superficie de la mar y se me ocurrió una absurda frase que pienso podría tener cabida entre mis sinsentidos.
Compartir la culpa, no la diluye, más bien ayuda a extenderla.
Leinadmcmlxxv
Sentado hace unos días en la orilla de un arenal, vi a dos niños pelear como jabatos por poseer una retorcida caña de bambú que la mar había escupido a sus orillas.
Una vieja e inútil caña, quebrada y reseca. Un botín para un niño, un deseo para el otro. Se enzarzaron durante minutos por ser poseedor único de tan preciada alaja. Gritos, carreras, incluso algún que otro empujón.
Supongo que yo no me vi a mi mismo analizando la situación, pero estoy casi seguro que una ligera sonrisa cruzó mi rostro.
El valor de muchas cosas, solo depende de la envidia que pueda llegar a generar en los demás, y no de la satisfacción única que nos pueda proporcionar.
Leinadmcmlxxv
Sí quisieras realmente conocerte por ojos de otra persona, ¿a quién le preguntarías como eres?
¿A un mentiroso?, o mejor ¿a tu madre?... ¿qué me dices de una persona que esté enmorada de ti?... ¿dónde encontrar el reflejo más fiel de nuestro ego?
En anteriores escritos siempre me animo a ser yo mismo, hacer caso omiso de terceros en mis decisiones, pero todos sabemos que es una batalla imposible de ganar. Por otro lado, lógico, pues quién te advierte de que si saltas al vacío te caerás, se supone que lo hace para evitar una situación dramática.
Entonces, ¿necesitamos cribar a nuestras amistades?, ¿catalogarlas en un baremo de fiabilidad y sinceridad a la hora de obtener nuestra propia realidad?
No nos suele agradar que nos digan feo, tonto, o estúpido… ¿y si lo somos?
Como escribí en otra ocasión, la peor versión que obtendrás de ti mismo es la tuya propia. Por eso auto juzgarse es absurdo, pues es como tratar de convencernos de que lo que somos, es lo que queremos, o pretendemos creer que somos. (Modestias aparte), ya que si otro nos pregunta, solemos exponer la parte menos narcisista de nuestro “apellido” para no parecer pretenciosos ni hipócritas en un precipitado juicio.
No busques tu reflejo en un espejo, ni en la silueta de tu sombra. Entiende que su sinceridad es tan difusa, como el nublado color de la mar durante una ruda tormenta.
Leinadmcmlxxv
- ¿Se termino ya la esclavitud en el mundo?
Me refiero a una esclavitud de tú me das lo que yo te pida, y yo te dejo vivir. Pensareis que vivimos en una época de libertades, entro y salgo, hago y deshago, compro y vendo…
Veamos pues una simple progresión lógica:
Libertad=tiempo libre=disponibilidad de recursos=dinero=dependencia de algún medio de riqueza=dependencia del sistema monetario= dependencia del banco central=dependencia del gobierno.
Parece un poco complicado de entender visto con esta progresión de palabras. Lo resumiré de un modo más sencillo. Pensad que sois un niño de, por ejemplo 12 años.
- Mamá, dame diez euros para comprar unas revistas.
- Si los quieres bajas la basura y recoges tu cuarto.
- Vale mamá, ya lo hago ahora mismo.
Una conversación cotidiana ¿no? Pues imaginemos ahora que el niño es el proletariado, bueno o mejor dicho, la clase trabajadora, lo de proletariado suena muy marxista para estas épocas. Y la madre, supongamos que es el banco central, ya sea europeo, reserva federal, banco de Japón…da igual.
Antaño existía el denominado patrón oro que determinaba la cuantía de poder económico de un país a la hora de imprimir moneda. A día de hoy, cada banco central puede imprimir dinero cuando lo considere necesario para sus políticas monetarias.
¡Ojo a esto entonces!, ya que lógicamente lo que hace cientos de años eran ejércitos para someter al pueblo, ahora es una simple máquina que imprime papeles en la cuantía que deseé. Por lo tanto si tu trabajo vale dinero, y ese dinero teóricamente no vale nada, ya que es papel impreso, sin más respaldo que el valor teórico que se le quiera dar.
Somos por lo tanto esclavos del sistema monetario, y este depende de los gobiernos. Ahora y sin hacer demagogia habría que preguntarse ¿de quién dependen los gobiernos?
La palabra esclavitud, suena mal, y es despreciada por todos. Sin embargo, no ha parado de funcionar desde el mismo día que se inventó, a pesar de no ser nombrada tan a menudo.
Leinadmcmlxxv
Tras sucumbir el aliento invernal bajo el yugo florido de la primavera, de nuevo se preguntó…
Antes de exponer esa cuestión, admito que pretendo lograr entender, (sabiendo que es improbable lograrlo), si somos capaces en una situación de perfección y bienestar personal, de aprovecharla y vivirla al 100%
Me explico; imaginad dos amantes que se ven, por poner un ejemplo, una vez cada mes. En cuanto se ven se funden y son felices, pero es muy probable que estén pensando ya en el momento de la despedida y esto restará intensidad a la situación.
Lo mismo le sucede a un niño al salir el viernes del colegio, aun bien no ha llegado el domingo tarde, y ya está intranquilo pensando en el madrugón del lunes.
Muchas veces he escuchado a los forofos del futbol u otros deportes que se estilan en domingo, tras finalizar el partido, o lo que sea que miren:
- Bueno, esto se acabó, para casa y mañana a trabajar.
¿Pero si todavía es domingo tarde?, quedan muchas horas para exprimir ese imprescindible jugo de nuestras vidas.
Pues bien, a lo que pretendo llegar, es a que si sabiendo todos y cada uno de nosotros que lo bueno tiene un final casi siempre, y yo considero que la vida es algo grato, ya que nos permite cuestionarnos todo, incluso a ella misma. Como nos afecta entonces en el día a día, conocer que quizá mañana ya no estaremos para disfrutar esa última gota, esa copa de vino cargada de tantos significados como se nos ocurra otorgarle.
¿Nos motiva para tratar con todas nuestras fuerzas de obtener lo mejor y que más deseamos?, o por el contrario, ese cierto destino, nos castra a la hora de nuestro ambicioso proyecto traspasado un límite temporal.
Tras sucumbir el aliento invernal bajo el yugo florido de la primavera, de nuevo se preguntó:
¿Cuántas me restan como recuerdo previo al más largo de los sueños?
Al final del arco iris, un océano de incertidumbre, un horizonte y sus deseos, y por supuesto, un hombre que jamás quiso crecer, para no precisar tocar el cielo.
Al principio…todo lo demás.
Leinadmcmlxxv
¿Por qué una lágrima dura una eternidad, y una sonrisa un instante?
El tenue brillo de una mísera gota de lluvia sobre una mejilla, un atardecer que sucumbe bajo la fría mirada de la seductora noche.
Apretar una cálida mano bajo un océano de dudas, correr tras estrellas fugaces hilando un nuevo sueño.
Una derrota seguida de una copa de vino, o una victoria con el amargo sabor del olvido.
Besar sus embusteros labios, o huir de la trampa de sus tentadoras sábanas de lino.
Morir en un mediocre intento, o vivir pensando en un solo y apático momento.
¿Cuántas veces ha de latir este ignorado eco, esclavo de un títere con cabeza, pero sin alas?
Decidir, no es más que un lastimoso engaño, pero no la crucial respuesta.
El que escribe, llora sin implorar, y el que gimotea huecas palabras, se carcajea sin pensar.
Si esa eternidad de sollozos, me entrega a cambio el alivio de sonreír un instante, no preciso hoguera en mi pecho, ni corazón de mártir.
Leinadmcmlxxv
En una ocasión una mujer me dijo que para ella, una de las cosas más importantes de la vida era el sexo.
Se me hizo raro en aquel momento que una chica de veintimuchos años me dijera eso con tal rotundidad. No por nada en especial, sino más bien porque ese tema lo solía tratar más entre colegas tras una cerveza fría en cualquier mesa perdida de un bar.
Años más tarde, recupero aquella afirmación y me pregunto:
- ¿Es el sexo tan importante?
Evidentemente a nivel económico lo es, no hay más que revisar la prensa local, abrir páginas de internet, ir al videoclub…Es sexo mueve dinero y pasiones, por no hablar de imperios si cabe.
Pero lo plantearé de otro modo. ¿A que estarías dispuesto por sexo?, un instinto básico como el hambre, la sed, el frío…son fácilmente detectables, y es necesario atajarlos de modo urgente para evitar enfermar o morir, pero el sexo, como tal instinto, solo está destinado a la procreación, y al placer…(fines económicos aparte)
Si considero que la finalidad del sexo es el orgasmo, y este dura una media de diez segundos, echemos cuentas, “y seré generoso en estas cuentas”, no pretendo quedarme corto.
La vida sexual de un adulto, puede comenzar de media a los 16 años (hablo de medias), pongamos una media de tres orgasmos a la semana (sé que hay grandes sementales y heroínas sexuales, que me podrán criticar alegando miles de orgasmos a la semana…), pero no, me quedo con tres semanales, durante una media de sesenta años (creo que estoy siendo generoso, ¿ya lo he dicho antes, verdad?).
Saldría entonces: 3 orgasmos semanales por 52 semanas al año=156 orgasmos/años
Dando como número medio final: 156X60años=9360 orgasmos en la vida de un ser humano (MEDIO)
Eso en tiempo aproximado nos queda algo así 93600 segundos, o pasado a horas 26, ¡sí sí!, la cifra mágica es 26 horas de orgasmos durante toda una vida, o sea, poco más de un día.
No dudo de la importancia del sexo para nuestra raza, o como simple argumento para darle un ligero sentido a muchas cosas que apenas logramos entender. Pero quizá viendo todo lo que sufrimos, odiamos, nos desvivimos, pagamos, cobramos, o nos traumatizamos, por nombrar algunos de los sentimientos que genera, quiero replantearme la respuesta la próxima vez que una persona me diga que el sexo es de lo más importante de nuestras vidas.
Un segundo puede valer toda una vida, pero una vida ha de valer mucho más que un segundo.
Leinadmcmlxxv
¿Por qué nos resulta tan importante tener la razón?. ¿Qué clase de poder nos otorga creernos en posesión de la verdad absoluta, en detrimento de las opiniones erróneas de los demás?
Continuamente, mire a dónde mire, veo discusiones de todo tipo, para hacer prevalecer la opinión propia sobre las de terceros.
Política y fútbol a parte, me gustaría ahondar hoy en el orgulloso mérito de tener la razón sobre algo.
Seguro que muchos nos hemos”calentado” sabiéndonos portadores de tan noble estandarte, ante los cabezotas que se empecinan en darse una y mil veces de bruces contra el duro asfalto.
Chillidos, desprecios, desplantes, enemistades. ¿Sirve de mucho?
Os remito a un reciente suceso, (absurdo y trivial), pero que sirve un poco para describir lo que quiero transmitir hoy.
Me encontraba en la cola de la pescadería, y como suelo hacer frecuentemente, miraba las etiquetas de los pescados para saber el puerto de desembarco, y la fecha (algo que debo de ser el único que hace). Pues bien, un hombre se me acercó y me dijo:
- Este pescado es del puerto local, lo han descargado hoy.
Yo, amablemente, traté de explicarle que no, que el pescado lo habían traído de un puerto a 400Km de distancia, y hacia ya tres días. El hombre me miró con cara de desprecio, y de nuevo me rebatió con las mismas afirmaciones.
Yo no tenía el más mínimo interés, en que aquel hombre desconocido, comenzase una discusión conmigo por poseer la razón sobre aquel absurdo suceso. Así que simplemente le expliqué:
- Mire, en la etiqueta les obligan por ley a explicar de dónde procede el pescado, y eso es lo que ahí pone. Sea verdad o no, a mi me da igual.
El hombre entonces, desvió la conversación hacia otro tema tan trivial como el anterior, y que ya no recuerdo. Estuvo unos cinco minutos contándome cosas, hasta que fue su turno y se marchó.
Podría haberle discutido la procedencia del pescado, pero, ¿habría ganado algo?, ¿el pescado se volvería más fresco de repente?...
Esta tonta anécdota no es más que la esencia de lo que nos encontramos a diario en un mercado, una oficina, un museo, un bar, un foro escrito…Discusiones por ser portadores de la razón.
¿Qué es más bonito?, ¿el verde o el azul?… Seguro que en algún lugar habrá una gran discusión, o cien si cabe, por escoger el color para pintar las paredes de una habitación.
O seguro que también podríamos iniciar una gran cruzada con la siguiente cuestión:
- ¿Lloverá dentro de tres meses en Albacete?
Discutir no es algo malo, lo malo, es perder el tiempo en tener que discutir.
Creo que antes de intentar luchar por si se tiene o no la razón, hay que plantearse si merece la pena la victoria en la batalla que estamos a punto de comenzar.
El poder de la razón, no se gana ni se pierde, solo está ahí para quién sepa llegar a entenderlo, antes, más tarde, o nunca.
Leinadmcmlxxv
Hoy traigo a estas virtuales páginas, una frase que se me ocurrió hace unas semanas mientras contemplaba el incesable algarabío de las olas rugir sobre la orilla.
Tras la inevitable muerte de cada ola sobre la suave orilla, está la esperanza de saber que pronto otra llegará para poder recordar la anterior, y olvidar la siguiente.
Leinadmcmlxxv

¿Os habéis parado en alguna ocasión a pensar sobre si la mujer o el hombre, son realmente seres de la misma especie?
Científicamente es una respuesta sencilla, ya que el famoso ADN del que tanto se habla en toda película que se precie, confirma gracias a su idéntica estructura espacial, la misma procedencia evolutiva de ambos sexos.
Seguro que hace unas décadas muchos lo dudarían, como dudaban de que las razas negras fueran iguales que las blancas por ejemplo (a nivel genético de su estructura espacial).
Sin embargo, ¿cómo es posible que sean tan diferentes en la cotidianidad de la vida?
Es fácil entender que la gran diferencia está en la finalidad de cada cuerpo. Uno procrea y el otro insemina…luego está que si hormonas, que si los instintos, las fisiologías…muy bien, en eso hay grandes diferencias. Pero no me refiero a nada que se pueda ver a simple vista. Me centro en esta cuestión más de un modo psicológico.
Lo explicaré con un ejemplo:
Si tenemos una decena de redacciones con tema libre, y unas 500 palabras por redacción, no nos sería muy difícil saber cuál de ellas la ha escrito una mujer y cual un hombre (sin estar firmadas, que os veo venir).
Lo mismo nos sucedería si escuchásemos una conversación trivial (sin distinguir el tono de voz, evidentemente)
También pasaría algo similar si vemos una pintura, una decoración, una prenda de ropa (unisex), un poema, una frase, una imagen…
Habrá fallos, sin duda, pero en un alto porcentaje, siempre habrá diferencias entre la forma de ver, y sobre todo de expresar el mundo, por parte de una mujer, y por parte de un hombre.
A mí el destino me ha parido hombre (mi madre más bien). Aprecio las virtudes de mi sexo, fuerza, velocidad, resistencia, virilidad, deseo…sin embargo, los dones que yo personalmente más admiro en un ser humano, se dan de un modo más receloso en mi sexo que en el femenino.
Las mujeres (estoy generalizando, y hablando de cualidades), son más observadoras, pacientes, astutas, pero sobre todo tienen algo que las hace para mí, increíblemente superiores a los varones. Y es que sienten de un modo que yo no sé explicar, pero si sé ver y apreciar.
No trato de escribir refinada poesía con esto, ni hacer apología de ello. Pero las mujeres pese a quién le pese, saben saborear una frase en medio de un poema, disfrutan derramando una lágrima tras una puesta de sol, y cuando aman…aman de verdad, ¡ojo!, cuando aman, no cuando solo lo dicen con la boca pequeña.
No infravaloro las cualidades que me han hecho hombre, estoy muy feliz con ellas, pero siempre me quedará el amargo regusto, de saber que jamás podré sentir como siente en el fondo de su corazón una mujer.
P.D. No soy muy bueno con la lengua anglosajona, pero esta canción de Eleanor McEvoy, only a woman's heart, trasmite algo de lo quiero llegar a comprender.
http://www.youtube.com/watch?v=tjQP9931NhU
Cuando te sientas como un mártir, piensa que siempre habrá alguien que haya llorado, sufrido, aguantado, padecido y se haya resignado mil veces más que tú…o dos mil, si fuere una mujer.
No hace mucho, me preguntaron:
- ¿A qué le tienes miedo en esta vida?
Una pregunta muy complicada de responder. El miedo es algo que solo se siente de manera inesperada, en la mayoría de ocasiones. Un golpe, una respuesta, un fracaso…
Supongo que todos nosotros, tememos a nuestros propios fantasmas a lo largo de una vida. Sin embargo, rascando en la corteza del gris, intenté encontrar el verdadero temor, el miedo que me convierta en un indefenso cordero ante una manada de lobos…
Creo que no temo a la muerte, digo creo, porque no pretendo ser hipócrita ante mí mismo, pero las veces que he pensado que podía llegar mi momento, no fue miedo lo que sentí. Tampoco tengo miedo al fracaso, pues ya lo he saboreado, y es aceptable, doloroso, pero aceptable. A lo desconocido...supongo que todos queremos saber más, y continuar abriendo nuevas puertas, por lo tanto, dudo que le tema a eso... Sin embargo, le tengo verdadero miedo a una situación que ya he vivido, y espero no repetir de nuevo, a pesar de que sé, que es más que probable que se vuelva a dar.
Lo que me provoca verdadero temor, es la duda, no la duda trascendental o metafísica a cerca del ser humano, yo soy más simple que todo eso.
Me da miedo el no saber, por ejemplo, algo que te incumba de manera vital, y pueda ser probable, pero no seguro.
Me explico, hace unos meses, pasé un tiempo ingresado en el hospital, con un diagnóstico un tanto dispar. Unos médicos decían que no tenía nada, y otros que podría ser lo peor…bueno, dentro de lo peor, también hay muchos matices, pero me refiero al "Game Over (insert coin)"
Pasé veintitantos días (los tengo anotados en una de mis libretas, y algún día escribiré sobre ello), y durante ese tiempo de incógnita, uno parece se trasforma. Desde no aceptar lo que le está sucediendo, hasta llegar a aceptarlo, y resignarse por algo que todavía es solo una lejana hipótesis.
Creo que más o menos se entiende lo que quiero transmitir con estas letras.
Conozco a más personas en una situación similar, y sé que es un sin vivir no conocer tu propia realidad. A veces es mejor ser ignorante al respecto, pero una vez que te plantean la posibilidad de…es cuando se ha prendido la mecha de tus insomnios, quebraderos de cabeza, cuestiones filosóficas, análisis de lo que ha sumado o restado en tu vida, lo que te queda por hacer, y la realidad de tu insignificancia…
Por cierto, en mi caso y en esa ocasión, no fue más que un susto inesperado, o un mal trago de casi un mes. Pero hay verdaderos valientes, para mi manera de ver las cosas, que llevan años peleando con situaciones similares, o peores.
El miedo es una sensación despiadada cuando te atrapa, pero tenerlo identificado, es una pequeña ventaja para intentar convertirlo en simple resignación.
Leinadmcmlxxv
Estos días de invierno, me puedo permitir el preciado lujo de dedicar tiempo a algunos quehaceres que me satisfacen en gran medida.
La creatividad individual que todos tenemos, suele aflorar tras puertas llenas de aburrimiento y ocio. Unas veces prospera la idea, y otras muchas, se marchita en su propia semilla (las más).
Ando dando vueltas a un tema sobre el que me gustaría escribir. Escribir simplemente para ver lo que sale. Lo comparo un poco con el hecho de lanzar una piedra, pretendiendo que rebote sobre la superficie del agua, todos lo hemos hecho alguna vez.
Buscas en la orilla la más lisa y sin aristas, la rozas con tus dedos, la pasas de una a otra mano, te colocas ansioso por dar todo tu “arte” en ese lanzamiento, y… ¿quién puede saber los botes que podrá dar?
Tres botes es algo soso, a mitad de camino entre la nada, y el vacío. A partir de cinco, buscamos con la mirada a nuestro alrededor algún testigo de tan ardua hazaña, y si por un casual, las estrellas y planetas de alinean con las mareas, y el viento del sur, permite que ese milenario pedazo de mundo rebote por encima de las siete veces, nos habremos sentido satisfechos por el trabajo realizado, y no precisaremos más.
A mí me sucede algo parecido, no sé la forma de lo que pretendo crear hasta que lo tengo listo. El resultado, en mi caso, es lo de menos, pues el horizonte de mis pretensiones no está oculto en el infinito.
Como escribí una vez, ese tiempo que hay que exprimir, lo considero al 100% aprovechado si hago exactamente lo que me apetece en ese instante.
El resultado, no es la finalidad, si no el camino para lograrlo.
Leinadmcmlxxv

Hoy solo añadiré una frase que se me ocurrió el otro día, y que creo puede tener algo de sentido, seguiré de todos modos pensando en ella...pensando en ella...
"La felicidad, es un estado de ánimo que solo se puede entender cuando ya se ha convertido en tiempo pasado"
Leinadmcmlxxv
Precisamente ahora mismo, me apetecía escribir un rato. No por contar nada en especial, si no más bien, por rellenar un pequeño gusanillo que, en mi caso, siempre suele estar acechándome, y animándome a hacerlo.
Si pudiera reunir todas las historias de todas las gentes del mundo en una sola, pensaríais que estoy loco. Podría ser, no lo niego. Sin embargo, creo que sí podemos buscar fragmentos en común entre todos nosotros, que aparezcan representados en ese gran libro, y que al leerlo, pudiéramos sentirnos identificados todos y cada uno de nosotros con ese pedacito de alguna frase.
Cuando escribo mis borradores, procuro sacar de uno u otro lado cosas comunes, pequeñas anécdotas que rellenen la obra, sin pretender sumar grandes hazañas, ni vanagloriar espacios de tiempo convirtiéndolos en hitos.
Sé que no sirve de nada pretender hacerlo. Sin embargo, tampoco sirve de mucho hacer las camas por las mañanas, limpiar las aceras, soñar con tocar la luna, o disfrutar viendo una estrella perdida en el firmamento.
Me preguntas ¿para qué? No hay una respuesta. Podría ser que disfruto contemplando hacia dónde se dirige la sociedad, los pasos que da, como piensa la masa, como lo hace el individuo.
Tan absurdo es intentar saber hacia dónde vamos, como buscarle sentido a estar enamorado, ¿no? Sin embargo, nos seguiremos enamorando, y haciendonos esa absurda pregunta durante generaciones.
Mi vida, no se parece en nada a mis escritos, supongo que se deberá a la eterna dualidad del hombre. Pero compruebo que no soy para nada una excepción, sino más bien uno más. Entonces, ¿Cuál es el motivo de que nos mostremos de un modo, y seamos de otro?...Buena pregunta, o no tan buena.
No penséis que soy un psicópata, ni un astronauta frustrado, tampoco tengo ninguna admiración por Mr. Hyde. Me refiero más bien a la simplicidad del ser. Un ser que cambia hablar por escribir, ser observado por observar, saborear lo conocido por soñar en lo que no puede ser saboreado…me entendéis perfectamente, pues todos vosotros sois iguales en ese pequeño fragmento del mencionado y nunca leido "enorme libro". Páginas de las que todos somos protagonistas, actores secundarios, y personajes de relleno, además de lectores asiduos. Por eso, aquí os digo, que os entiendo perfectamente.
Solo un consejo idéntico al que vosotros me daríais a mí, sin llegar a susurrarlo tan siquiera:
No creas que eres quién dices ser, ni tampoco quién te diga que eres. Sé lo que eres, y no te preguntes el por qué.
Leinadmcmlxxv
En un entorno cambiante, es lógico que nada permanezca inalterable. Yo mismo, quizá no sea mi mejor juez, pero trato de ir dejando migas de pan por el camino, para poder encontrarme tras cada una e intentar reconocerme.
De manera casi mecánica soy más un oyente que un orador. No por no tener motivo para hablar, si no por falta de motivación o apetito de protagonismo.
Recordando mis últimos años, veo como he vivido una época totalmente fronteriza con la otra. De un lado, una persona muy sociable, comunicadora, con un círculo de conocidos grande y relativamente “bien” relacionado. Ansioso por ser el mejor. Buenas calificaciones académicas, deportista laureado con numerosas “baratijas”, consejero de “cruciales” encrucijadas. Vida social activa, tanto nocturna como diurna etc.
Y del otro lado de la frontera, un desierto en apariencia inerte, solitario, ácrata y bastante bohemio. Sin ganas de protagonismos, enclaustrado y aburrido de escuchar lo que no desea oír. Con una vida social mínima. Aborrecedor de normas, juicios precipitados, sonrisas llenas de blanqueante, y copas vacías de sentido. Sin luces de neón que alumbren las angostas galerías de una cueva sin eco.
Apenas una decena de años han terminado de levantar ese muro, esa perpetua guerra civil de un ser humano, que busca sabiendo que no hay nada que encontrar.
La única ventana tras la que puede haber algo de luz, no puede ser abierta, al menos no en esta vida. Sus cristales azules tienen tras de si, mucho que contar, mucho por lo que pretender caminar. Pero…no en esta vida.
Sé que no habrá otra, y sin embargo no puedo decidir por los demás, no puedo dar pasos por otros, ni construir puentes que no unan dos orillas.
Un ser tan distante dentro de si mismo, un rostro, una mirada, y lo que hay tras ella.
Sin duda, continuaré buscando trozos de nada, y analizándolos esperando verme reflejado en ellos. ¿Por qué?, la respuesta es tan sencilla como absurda. ¿Porqué miramos las estrellas siempre que podemos?; ¿porqué pedimos a la Luna?; ¿porqué deseamos tanto lo que no podemos tener?
Llegará un día que ya no salgan más letras de este cansado corazón, no por falta de ganas, sino porque ya habrá cesado de latir la tinta necesaria para poder forjar una simple frase.
Leinadmcmlxxv
Hay momentos a lo largo del día, simples instantes, que te revelan cosas absolutamente asombrosas. Son sucesos que no buscas, y que sin embargo, te aportan una visión amplia de lo que andas procurando tras cada pregunta.
Antes de continuar leyendo ved esto:
http://www.youtube.com/watch?v=bE1dz6_u2JI
Por si el vínculo ya no funciona, os haré una breve descripción:
Se trata de un extracto de un concierto de Simon&Garfunkel en Central Park, el 19 de Septiembre, del ya lejano para mi 1981, ante más de 500.000 personas.
Me hubiera dado igual quienes fueran los protagonistas, actores, cantantes, oradores, poetas, políticos…Lo que me ha llamado la atención es la cara de estos dos jóvenes por aquel entonces. Subieron al escenario, miraron al frente y algo les invadió. Sus caras reflejaban algo más, algo inexplicable si no se es ellos en ese mismo instante.
La revelación a la que me refería al comenzar el texto, es en si un extracto del sentido de la vida, un ápice del motor de lo que somos, la diferencia de esa esencia que tanto presumimos poseer. No, no es el reconocimiento, ni el prestigio, ni la gloria, ni dinero…la cara de estos dos hombres, reflejaba la fusión con el todo que les rodeaba. No eran mejores ni peores que ninguno de los que allí se apiñaban. Solo tuvieron la fortuna de ser ellos, pero no se dieron cuenta, ya que les absorbió la perfección del instante.
Por si no me he expresado bien, emplearé un sencillo símil; Eran como el impulso eléctrico que dio vida a un conjunto de células que se pusieron a latir para dar vida. El uno sin los otros está incompleto, está muerto.
Imaginad ahora a estos dos “jóvenes” a día de hoy cada vez que reviven ese instante, creo que no me equivoco si pienso que sueñan cientos de veces en regresar ahí, en revivir una y mil veces ese lugar, esa canción, ese aire, esa gente…
Quizá sea solo una idea, un boceto borroso en mi mente, un fuego sin apenas brasa que quiere prender, pero puede que el sentido de muchas cosas no esté en uno mismo, si no en la suma de todos. Sea como sea pensaré más detenidamente en ello.
Formar parte del todo, puede que de más valor al individuo. A pesar de diluir su identidad, creará algo que dará un sentido diferente a lo que él piensa que es.
Lo realmente difícil es concienciar al individuo que ir contra el todo, es ir contra si mismo.
Leinadmcmlxxv
Hay una conocida frase que afirma que uno al final de sus días, siendo consciente de ello, se arrepiente mucho más de lo que ha dejado de hacer, que de lo que ha hecho mal.
Es difícil ponerse en la piel de un ser humano consciente de que ya no le restan más puertas por abrir, y si la última por cerrar. Pero muchos hemos pasado por situaciones complicadas que nos han hecho plantearnos si:” ¿ya?”.
Leyéndome, admito que no solo en estos absurdos y breves escritos, si no que en general tras muchas de mis letras, y también en cotidianas conversaciones, muchos somos los que le reprochamos a la vida una lógica explicación de lo que hacemos aquí.
Cada vez está más extendida la creencia de que hay que hacer lo que queremos cuanto antes, pues mañana ya podrá ser ayer, y por lo tanto demasiado tarde.
Mirándome al espejo, no por coquetería, sino más bien esperando ver algo desde fuera que no logro ver mirando hacia dentro. Tengo que admitir que sí, hay cosas que me gustaría hacer y no he hecho. Voy aplazando mi deuda con estos menesteres, y sin embargo creo que nunca los haré.
Sería hipócrita admitir que cumpliré alguna “apetecible estupidez”, y digo apetecible porqué desearía hacerlo, pero las consecuencias de mis actos en muchos casos no solo me cicatrizarían a mí con el paso del tiempo.
Encender un fuego en un campo de hierba seca, puede provocar un devastador incendio cuyas secuelas tardarán tiempo en redimir el pecado de las llamas.
Entonces… ¿Qué hacer?...morir deseando cumplir un deseo, o cumplirlo y arrepentirnos por sus consecuencias.
Supongo que hasta que no se produzcan los dos casos en una misma vida, nunca lo sabré…
Dar el paso y esperar…o esperar para no dar el paso…
Leinadmcmlxxv

Es curioso lo que me ha sucedido ayer mismo. Me encontraba terminando de cenar con un grupo de amigos, en una casa particular, cuando llegó la hora del tan idolatrado por algunos café.
Me confieso poco bebedor de este oscuro néctar, soy más bien de té, pero tampoco pretendo mostrar un carácter anodino, y menos cuando me han invitado a una cena, con lo que a falta de té, un café es aceptable por este que escribe.
Pues bien, la anfitriona en este caso, logró el clímax de su invitación, cuando mostró orgullosa a los comensales, su última adquisición. Una cafetera exprés.
Me sentí como un hombre de Cromañón, al darme cuenta de que mi personalidad se había quedado estancada en el siglo XIX.
El por qué de este sentimiento que me invadió, se había originado meses atrás, cuando viendo publicidad en la televisión de este tipo de nuevos artilugios, pensaba yo: “quién va a querer gastarse el dinero en semejante cosa…no es nada barato, ocupa sitio, sus recambios son muy caros en comparación con el café de siempre, hay que limpiarlos…”. Ingenuo de mí.
Días más tarde, en una gran superficie, una agradable joven me ofrecía un café publicitando las excelencias de estas “joyas”, y yo pensé de nuevo: “pobre chiquilla, ser comercial de esto no creo que sea nada fácil”
Pues bien, retomando la cena que abrió este post, me di cuenta que no estoy para nada en la onda, pues todos los demás allí sentados en torno a la divina máquina, afirmaban que pronto tendrían una de aquellas maravillas.
Parece que pagarle a Clooney y Malkovich una buena suma de dinero por protagonizar una publicidad, y bombardear al ciudadano de a pie por todos lados y a todas horas con la bonanza de estas máquinas, ha funcionado.
Mi torcida intuición me dice que en poco tiempo, las amas de casa dispondrán de un poco menos de hueco en el armario de los trastos, donde yacen ya, las licuadoras, yogurteras, cuchillos eléctricos…y ahora la cafetera eléctrica que se había usado hasta ser destronada.
Sea como sea, mientras he escrito esto, mi tetera llena con agua del grifo y calentada en la cocina, ha hecho su trabajo, así que os dejo mientras disfruto de una, no sé si mejor o peor taza de té a ojos de la humanidad, pero al menos para mí es más que suficiente.
¿Cuánto estas dispuesto a pagar por estar ON?
Leinadmcmlxxv
Cuando miro atrás y recorro el camino andado con fugaces recuerdos, me doy cuenta de que hay algo que forma parte de lo que soy, y ha sido adquirido a través de los viajes que he hecho.
Admito que no tengo gran cultura de trotamundos, no por el hecho de que me disguste viajar, sino más bien porque no creo en el concepto actual de viaje.
Todos, o casi todos, hemos subido a un avión lleno de personas con nuestro mismo destino: Un rincón paradisíaco en el Caribe, un romántico atardecer en alguna de las grandes capitales mundiales, una ruta “secreta” a través de algún paraíso natural…
¿Es esto viajar?, ¿o solo es dejar que nos lleven?
En alguna ocasión, me he sentido como un niño en su cochecito, mientras nuestra niñera lo empuja por rincones que nos han vendido como “imprescindibles”
Pensad en Paris, Roma, Nueva York, Londres…rápidamente asociaran vuestras mentes La Torre Eiffel, el Coliseo, Empire State, El puente de Londres…Yo no he estado allí, y sin embargo de lo visto que lo tengo, ya no me apetece conocerlo, ¿Por qué?...supongo que por el afán que todos tenemos de descubrir, encontrar, explorar…Y sí, muchos que han estado allí, han repetido como corderos balando una misma canción la tan odiada por mi frase de “es que no es lo mismo”
Leer un libro que nos han contado, o ver una película de la cual sabemos de antemano su final, siempre resulta más soso que el codiciado botín impagable de la ignorancia cuando se viaja.
Viajar, es descubrir, sentir, comunicar y que nos comuniquen, integrarse…por desgracia para los viajeros, el tiempo es el peor enemigo de lo que hoy entendemos por viajar.
Preguntad a un abuelo, si podéis, como era viajar hace 50 años, y entenderéis mejor lo que he tratado de expresaros en mis confusas letras.
Leinadmcmlxxv

Justo la semana pasada, tuve una pequeña discusión con una persona al respecto del ya un poco reseso tema (periodísticamente hablando), de la inseminación artificial. En concreto, en lo referente a la posibilidad más que extendida ya, de que una mujer pueda quedar embarazada acudiendo a un banco de esperma.
Yo me considero una persona muy abierta a todo tipo de visiones de un mismo concepto (no sé cómo me consideran los demás).
Trataré de expresaros lo que me sucedió.
Una mujer me dijo que era una bendición no precisar de un hombre para poder sentirse madre, que ella en concreto no consideraba que precisase para nada de un hombre, ni tener que compartir un hijo con él, o aguantarlo, darle explicaciones…hasta este punto, todo bien.
Muchos quizá polemizasen acerca de su evidente error al decir que no precisaba de los hombres, cuando precisamente acudiría a un banco de donantes, dónde por “casualidad”, todos los donantes son hombres. O sea, que sí precisaría de al menos uno. Bueno, no entro en este simple razonamiento.
La discusión, que yo forcé en este caso, iba más encaminada a un tema ético. Antes de nada, quiero añadir que no tengo una posición al respecto, ya que me considero neutral en este tema, pero quién me conozca un poco, sabe que busco dónde no hay, solo para intentar ver desde otros ojos.
Tras la clara postura de la mujer, le dije:
-¿Y si tú hijo quiere saber algún día quién es su padre?
La decisión la tomas tú, y solo tú…pero es correcto que mañana tu hijo te pregunte por quién puede ser su padre.
Quizá no lo haga y se la traiga al pairo, o puede que sea una duda tan grande para él, que termine carcomiéndolo de algún modo.
Bendita inseminación artificial, benditas posibilidades de engendrar vida, pero, ¿es justo negar a un hijo el conocimiento de un padre por propia voluntad?
Sé que la madre en este caso tiene el derecho a hacerlo, y cuando digo derecho, me refiero al constitucional, al legal…pero, ¿podría existir un derecho ético a negarle a un hijo saber quién es su padre si él desea saberlo?
No conozco a nadie en esta situación (me refiero a un hijo nacido en estas circunstancias), pero sería interesante conocer su postura al respecto. Por eso yo solo pregunte a la mujer y no me pronuncié al respecto…algo que la exasperó un poco, no entiendo el porqué.
Seas quién seas, estés dónde estes y hagas lo que hagas, ¿sabes de dónde has venido? O te es suficiente con saber que eres una gota de agua más, en medio de un inmenso mar.
Leinadmcmlxxv
Llevo un tiempo escuchando entre bastante gente cercana, y no tanto, una frase que retumba tristemente en el interior de mi cabeza, para tratar de entenderla en su amplio significado. Sobre todo la escucho en gente de entre 25 y 40 años, independientemente de su género.
La emblemática y triste frase es:”No sé que hacer con mi vida”
No le daría mayor importancia, si no fuera por la seriedad y convicción que demuestran los que la hacen propia, y el énfasis que aplican con la susodicha frase a su situación diaria.
Todos podemos entender lo que es una crisis económica, pues nos la han vendido como tal, y la hemos ido capeando como hemos podido. ¿Empeorará?, probablemente, pero lo que aquí me ocupa es el ahora, y esa frase en concreto.
Por ejemplo:
¿Cómo una mujer de 35 años, con trabajo, aparente salud, amigos, puede firmar una frase como esa?...lo mismo para un padre de familia sin hipoteca y en el paro…o para un universitario en medio de los exámenes parciales.
He pensado en ello, y la seriedad de lo que le sucede a gran parte de la sociedad en este país, y supongo que en otros muchos, es que nos dicen que hay que hacer algo con nuestras vidas desde muy temprana edad. Recordad cuando había reuniones familiares y os preguntaban vuestros tíos ¿Qué quieres ser de mayor?...pues bien, cuando ya eres mayor, y desempeñas un papel (familiar, laboral, social, etc.) ¿Qué haces ahora?, ¿esperar?.
Una vez le dije a una amiga, que necesitábamos sueños para no poder cumplirlos nunca, pero debíamos creer que sí podíamos hacerlo...de hecho lo comenté en una de mis pasadas y absurdas reflexiones.
Es un poco como la religión supongo, muchos la cuestionan y rebaten, un grandioso Dios, un paraíso…da igual que sea o no cierto, la clave es creérselo o no. Hubo una época de piedras filosofales, otra época de santos griales, de extraterrestres, iluminados, de hippies inmersos en una nube azul…Siempre habrá quién crea en lo increíble, pero de un tiempo a esta parte, estas metas absurdas, han ido mermando, ya sea por el conocimiento y la cultura social, o por simple incredulidad hacia lo profano e inexplicable.
¿Qué hacer entonces con nuestras vidas cuando ya hemos encajado mejor o peor en un lugar?...podría decir nada, o esperar, o buscar, cómo hacemos casi todos, entretenimientos que rápidamente pasan de moda, cambiar de pareja (como tanto se hace y ha hecho), hacernos forofos de algo, obsesionarnos con irrelevancias, creernos unos incomprendidos en posesión de la razón, vivir del recuerdo...
Muchas veces cuando me invaden dudas de este tipo, miro hacia los animales, me siento y observo por ejemplo, unos pajarillos revolotear, picotear y chillar…¿Qué son?, ¿Qué esperan de la vida?.
Algún día lejano, que sé mis ojos no verán, aprenderemos desde que tengamos entendimiento, que el sentido de la vida, no está en buscar fuera de ella la razón de lo que está dentro.
Leinadmcmlxxv
Cuando nos encontramos en medio de un grupo, algo que por otra parte más que una necesidad es una obligación hoy en día. Me ha llamado la atención, que siempre al menos, hay una persona que pretende destacar sobre las demás, y tomar la posición de liderazgo. No hablo de grupos dónde siempre se valora la función de líder, como grupos políticos, religiosos, militares etc. Me refiero a simples grupos de conversación en un bar, de viaje en un tren, de vacaciones en un hotel, un foro virtual, un grupo de baile... Me llama la atención que necesariamente, al menos una persona se haga notar más que el resto con absurdas frases con las que suele pretender mostrarse amable, interesante, inteligente, importante, astuto…podría como bien sabéis, hacer una larga lista de calificativos para estas personas, que solo nos llevarían a un mismo fin ¿por qué lo hacen?
En mis absurdos devaneos con preguntas como esta, recientemente me encontraba en medio de una comida, dónde el grupo que se sentaba a la mesa era de unas diez personas. El líder se identifica muy rápido, pues suele tener una voz que resuena sobre las del resto, o sentencias que dejan en entredicho las de los demás. En este caso se trataba de una mujer, que cuando tenía ocasión, aprovechaba para meter una pequeña cuña en medio de cualquier conversación, que le servía para ampliar brecha y tomar el control de la misma, y poder así mostrar al resto como de interesante era su vida, lo bien que tenía todo planteado, los momentos mágicos de sus viajes, de su trabajo, de su familia.
Tras la cena esta persona se fue, y quedé conversando con un par de comensales que como en mi caso, prefirieron abandonar el convite tardíamente. La opinión fue rotunda, en el momento que la presencia del líder se desvaneció, el ambiente se relajó, y distendió. Yo indirectamente, pedí opinión sobre la persona que nos bombardeó toda la noche con sus grandes hazañas, a las dos personas que me acompañaban en ese instante, y la respuesta fue rotunda.
- ¡Es una pesada!
Era algo lógico y de esperar, en un liderazgo, las críticas son constantes por parte de los súbditos, pero ninguno se atreve a cuestionarlo en público a él o ella directamente. El por qué es bastante evidente (no se tiene madera de líder).
La conclusión obtenida de estas absurdas letras que hoy plasmo en esta virtual pantalla, es que hay al menos dos tipos de personas en un grupo. Las que hablan, y las que escuchan o hacen que escuchan. La que habla, en el fondo necesita subir su autoestima con aplausos, miradas, atención, reverencias…y las que escuchan, que están allí haciéndolo, porque no tienen nada mejor en que gastar su valioso tiempo en ese momento.
¿En qué grupo me enmarco yo?...no seré tan hipócrita como para pretender juzgarme, hacedlo vosotros por mi.
El sentimiento de soledad y falta de afecto, o incluso de inferioridad de algunas personas, suele aflorar en ellas, mostrándose al resto, de algún modo que la haga sentir admirada o apreciada por un grupo, que en el fondo no podrá darle lo que realmente precisa.
Leinadmcmlxxv
Ayer, me sucedió algo curioso, una sensación que a pesar de haberla sentido en otras ocasiones a lo largo da mí vida, no deja de hacerte pensar.
Un vecino con el que conviví casi desde que tengo recuerdo, falleció. Hasta este punto, supongo que todo es normal, dentro de la tristeza que te puede provocar perder un vecino. Pero el caso es que hacía unos tres meses, el hombre tras haber pasado casi toda su vida en una casa de campo, se trasladó a Barcelona, mega ciudad sin duda alguna. Su mujer había fallecido hará unos 5 meses, tras una larga enfermedad que la mantenía impedida en una cama, lo que obligó a sus hijos a trasladarla a su residencia, quedando el marido solo en su casa durante los últimos años, ya que en casa de estos hijos no había sitio para el matrimonio, pero bueno, el hombre siempre estaba atareado con las cosas del campo, y con sus sonrisa feliz.
La sensación de la que os hablo, y tras haber expuesto a grandes rasgos el ocaso de una vida, fue que este hombre estaba en perfecto estado, y en tres meses, se desvaneció. Bueno, diréis que otros mueren de repente, y otros están años con una crónica adelantada de sus decesos, pero esto fue diferente. Este hombre, se murió, porque ya no necesitaba vivir más. ¿Absurdo?, puede ser, pero nadie podrá negar que cuando uno deja de sentir apego por la vida, lo mejor que le puede pasar tras un longevo y provechoso camino, es irse tranquilamente.
Otro caso que me contaron, pero que no me caía tan cerca, fue el de un marinero, que tras haber vivido toda la vida metido en su casarón de madera, murió a los escasos meses de jubilarse. Quienes le conocían, decían que dejó el trabajo, pero no pudo dejar la mar, y cada día acudía a ver a los compañeros trabajar, y se marchaba cabizbajo.
Seguro ahora que leéis esto, muchos más casos vendrán a vuestras memorias…madres que mueren tras perder a un hijo por falta de ganas por vivir, maridos que fallecen tras morir sus esposas, ancianos que dejan sus casas y luego dejan este mundo…
Hay una vieja frase, que dice: “Morir, no es algo relevante, lo realmente importante es el cómo y el cuándo”.
Morir matando dice otra expresión, pero matar puede significar en nuestro día a día, muchas otras cosas, como por ejemplo trabajar, vivir una pasión, una afición, un deseo, una persona…
Entonces, que mejor modo de morir, ¿no?, un marinero en la mar, un piloto en la carretera, unos amantes juntos, un astronauta en el espacio…El tiempo llegará, pero la oportunidad de morir como uno desea, pasará.
Como pienso siempre que veo una muerte traumática e instantánea, es mejor llorar por los que aquí se quedan esperando, que lamentarnos por los que han tenido la mejor muerte que se puede llegar a desear, la inesperada.
Leinadmcmlxxv
Tras un tiempo cuestionando todo lo que me rodea (o gran parte), últimamente, me he comenzado a cuestionar a mí mismo, ¿Por qué he de cuestionarme?, quizá sea mejor dejar correr el río y llegar a ese manantial absurdo llamado muerte, dónde dicen que todos nos encontraremos, y en el fondo sabemos no encontraremos a nadie.
Mirando atrás, y buscando los orígenes de este yo que soy ahora, me remonto a la niñez, y veo pequeño introvertido, callado, muy vergonzoso a ojos de todos. Solitario en la mayor parte del tiempo, y con apenas dos o tres amigos más allegados para tirar piedras y prender palos.
Creo que siempre supe valorar el tiempo que poseo, y desde quizá ya pocos años, entendí que el tic tac, no sumaba, si no que restaba del total…Las cosas en la década de los 80 eran sencillas, estudiar y disfrutar, en esta última palabra, la mayoría de mi quinta se dedicaba a ver la televisión, o comenzar a salir y tomar dos cervezas y mirar a las jóvenes quinceañeras, pensando en lo bonito que sería compartir el tiempo con ellas. Creo que como casi todos, lo que nos diferencia, es el matiz que nos da ese color tan común, pero diferente a todos los demás. Y mi matiz, fue el tiempo, que por suerte me dio la adolescencia para pensar, vivir en un ático sin ruidos, sin nadie que me molestase, con mis padres en la planta baja, y tantas estupideces por resolver, este que escribe, se descarrió, como todos vosotros y buscó lo que sabía nunca encontraría.
Como dije un día, escribo para mí, para entender como soy, y sobre todo como he ido cambiando. No cometáis el común error de creer que sois siempre los mismos, que nada ni nadie os cambiará, pues es un planteamiento tan absurdo como tratar de contar todas las estrellas del firmamento…yo lo intenté y apenas sume una treintena sin repetirlas.
Yo cambié, crecí, con 30 años como no podía ser de otro modo, mi realidad me golpeó, mostrándome lo que sería el resto de mi vida, o al menos el camino más probable que seguiría…renuncié a lo lógico, y busqué lo que me hacía un poco más feliz, y ser más yo mismo en cada momento. Lo logré (hasta la fecha, obtuve un buen engaño hacia mi propio ser), amé, besé, odié, deseé, me arrepentí, y dije la verdad mintiendo, para que me pudieran entender.
Y hoy, salpico de vez en cuando en este mundo virtual sin ningún destinatario, pequeños recortes de papel metidos en botellas, que arrojo sobre los acantilados, sabiendo que ni tan siquiera llegarán a la mar…Es igual, ni nada ni nadie tiene respuesta para lo que planteo, sí miles de opiniones tan válidas como cualquiera, pero ¿hay algo más?...
Si tú lo sabes, enhorabuena, admitir que hay algo más, te convierte en el crédulo número seis mil millones, y ese creer, es lo único que tenemos, pues la certeza, no la saborearemos jamás, y de eso también estamos todos bien seguros.
Me encantaría, no, sería un sueño, poder entender lo que hay dentro de todas vuestras mentes, si se pudiera pedir ese platónico deseo tras frotar una mágica lámpara de aceite, pediría ese complicado don…poder entender el interminable libro de todas vuestras vidas.
Leinadmcmlxxv
Cuando uno ve en las noticias la incautación de algún gran alijo de drogas, y lo que valdría en el mercado, los carteles que financian gobiernos, la juventud, y no tan juventud que está enganchada a una aguja o una raya, una sonrisa de malestar cambia mi rostro.
Heroinómanos, adolescentes con pastillas, discotecas saturadas de polvo blanco…¡qué gran desastre!...se acaba el mundo…la gente está podrida.
Seamos sinceros con nosotros mismos una vez más. Un joven fuma una flauta de marihuana, por ejemplo antes de acostarse, no entraré en los aspectos fisiológicos negativos, que los hay y muchos. Ahora imaginemos al mismo joven, que tras haber pasado por un psicólogo, este le receta por ejemplo el tal venerado lexatin o cualquier variante ansiolítica para relajar sus neuronas, y que se acomode más a la “vida social” que le ha tocado vivir.
En el primer caso tenemos a un futuro “drogadicto”, un joven que va por el mal camino, que terminada en un callejón pidiendo limosna o atracando a una anciana para chutarse su penúltima dosis. En el segundo caso, ese chaval, tiene problemas en el instituto, con sus amigos, no se siente querido, está depresivo y hay que ayudarlo, por lo tanto le recetaremos una dosis de “felicidad”, que muy probablemente le generará una dependencia que irá increchendo con los años y le regalará un sin fin de efectos secundarios “daños colaterales”, pero no importará, pues está controlado (socializado medicamente hablando).
Las farmacéuticas mientras tanto, no se cuestionarán nada, pues sus ansiolíticos, y calmantes, relajantes y “drogas miles”, habrán pasado todas las fases exigidas por los pulcros gobiernos, que cobrarán sus impuestos debidamente, antes de enriquecerse legalmente con sus “caramelos de la felicidad”, que hacen un poco más soportable un sistema que no es que esté en decadencia, simplemente no funcionó nunca, y de ahí que ahora llamemos medicación a lo que antaño eran simples y naturales drogas.
No es cuestión de escoger, sea como sea, todos somos dependientes de algo. Una pastilla o una raya, una copa o un cigarro, una mujer o un hombre, una playa o una montaña…
Para que el aire que respiramos se haga soportable con el devenir de los lustros, es mejor cerrar los ojos y dejar que por nuestras venas corra otra realidad un poco más soportable. Tú eliges cual te conviene más, y la prisa que tienes por terminar, el resultado final antes o después será el mismo.
Leinadmcmlxxv
Cuando uno comienza a cuestionarse que demonios está pintando aquí, creo que el principal motivo de dicho interrogante es simple. No es ninguna duda trascendental, ni tampoco la luz de la sabiduría llamándonos al final de ningún túnel. Creo que puedo decir sin miedo a equivocarme demasiado, que uno se hace esta pregunta cuando esta simplemente ocioso y aburrido.
Acaso habéis pensado en el sentido de la vida mientras hacéis el amor, o cuando el clímax de una buena película o libro os tiene absorbidos…o más cotidiano aún, imaginaros cuestionándoos el devenir de la existencia, en medio de una reunión de negocios, un partido de fútbol, o mientras miráis si habéis acertado la lotería…No nos engañemos, somos unos puñeteros hipócritas, y muy egoístas por cierto.
Un dicho popular afirma que nos acordamos de santa Bárbara cuando truena, y yo creo que así es.
No nos cuestionamos lo que somos, lo que hacemos, o el simple “por que”, hasta que nos sentimos frustrados, aburridos, ociosos a más no poder. Yo ahora mismo por ejemplo, disponía de un puñado de minutos, y me dije:
Si siempre le estoy dando vueltas al coco, ha de haber algún motivo que me mueva a hacerlo…
Conclusión: cuando uno se cree un iluminado, un profeta, un pensador, y en posesión de la verdad absoluta y rotunda, no es un genio, ni un filósofo, ni un maestro, ni mucho menos un guía espiritual…por mucho que me duela decirlo por lo que a mi me concierne, esa persona es una frustrada, una aburrida, una mente tan retorcida que no es capaz de disfrutar lo que hace, sin necesidad de cuestionárselo…
Ahora vendrán 5000 mil millones de personas y dirán:
- Será estúpido el tipo este.
Puede ser, pero no penséis que voy a perder ni un solo segundo en cuestionármelo.
Mirad el simple devenir de la sabia naturaleza…un gorrión no se cuestiona su existencia, simplemente existe sin precisar saber el por que, o un gusano, o un pez…nosotros en nuestro altar divino, poseedores del gran y único don de la “racionalidad”…podemos juzgar lo que somos, y hacia dónde vamos.
Mientras tanto, todos los demás, se dedicarán a exprimir los dos días que les quedan.
El “exceso” de tiempo, desemboca por lo general en el aburrimiento, y el aburrimiento, es el mayor aliado de la demagogia.
Procurad estar ocupados en cuestiones que no os hagan cuestionaros.
Leinadmcmlxxv
Budismo, Judaísmo, Hinduísmo, Cristianismo…y tantas otras que nacen y mueren cada día. Mueven millones de seres humanos hacia la dirección “espiritual” que estas dictan, te orientan ante tus dudas, te asesoran en materias cotidianas y divinas, y solo te piden a cambio tu sometimiento a ellas en “cuerpo y alma”. Muchas envían mesías en forma de personas: Mahoma, Cristo, Buda…unos estupendos comerciales que venden su experiencia vital venida del más allá, y que reconfortan nuestros oídos, con entrelazadas palabras que dignifican a todo el que las acepta y comulga con ellas.
Yo soy seguidor del Islam, pues yo soy cristiano, vaya, entonces será difícil que convivamos y nos podamos llevar bien…
Esta frase, resume, “a mi siempre errónea forma de ver las cosas”, lo absurdas que son todas las religiones…vaya, ¿habré pecado diciendo esto?...ahora me moriré antes o más tarde (según Dios convenga…él Díos que decida sobre mí, claro), y no podré ir al paraíso, o no podré reencarnarme o lo que prediquen que suceda con esa tan idolatrada “alma” que todos dicen que tenemos. Mi absurda reflexión esta vez, es sencilla de entender, o eso creo…Yo, o tú, eres la suma de todo lo que has vivido, y para haberlo vivido, has necesitado tus sentidos, si hubieras perdido alguno de ellos, serias una persona distinta, al igual que si hubieras nacido en otro lugar o época, incluso si te hubieras roto una pierna con 7 años, o tu madre te hubiera mandado a un colegio al extranjero, cualquier detalle habría cambiado tú destino, y consecuentemente cambiaría lo que ahora eres, y te aferras por defender como seña de identidad inimitable y única…vamos, tú marca propia. Ahora bien, si te reencarnas en tu próxima vida, habrás perdido esa marca, habrás dejado de ser tú, debido a tus nuevas circunstancias…vamos, que quién eres ahora habrá muerto para siempre y para toda la eternidad, que faena ¿no?
Y el paraíso, iremos allá para disfrutar de bellos campos, gente perfecta, sensaciones placenteras…JAJAJA…como voy a disfrutar de nada si no tengo sentidos, me los he dejado en mi tumba…pero bueno, es igual, Dios creará un sistema que te permitirá disfrutar de igual manera, pues ya sabes, Dios es perfecto…
Pues olé por Dios, pero sé, sin miedo a equivocarme y para mi desgracia…o no, según se mire, que cuando este corazón deje de latir, solo sucederá una cosa, algo que sé, y no puedo desvelar, y no pretendo crear una nueva religión, con las que tenéis vais sobrados de guerras, matanzas, abusos, destrucción, odio y un sinfín de “benditos” sentimientos otorgados por la que hayáis elegido como vuestra idolatrada salvación
Quien te juzga por mentir, por robar, por odiar, por decidir, por suplicar…no es ningún Dios, son personas iguales a ti, con miles de prejuicios, los mismos que les impedirán entender lo que hacen aquí, y los mismos que les obligan a creer en lo increíble, para justificar sus existencias, y darles el sentido que ellas solas no son capaces de darle a sus únicas e inimitables vidas.
Leinadmcmlxxv
Pensaba hace bien poco, en lo egoísta que es la vida con cada uno de nosotros. Podríamos pensar que el al revés, pero creo que nos equivocamos, ya que todos y cada uno de nosotros, no le debemos nada a la vida, ya que es ella quién gracias a nosotros cobra sentido y nombre.
Me explico:
Una persona occidental, pongamos un hombre por ejemplo, vive una media de 75 años, ya no entraré en el amplio abanico de posibilidades que hay al respecto. Partiendo de este hecho estadístico medio, pensemos que nos guste o no, de esos 75 años 25 nos los pasamos durmiendo, o sea 1/3 del total, evidentemente los hay más o menos dormilones. Prosigamos, nos quedan 50 años, un ciudadano medio, cuando hablo de medio, me refiero a una persona trabajadora con ingresos medios, que ha de cotizar unos 30 años para alcanzar la ansiada y tan lejana edad de 65 años cuando uno comienza a trabajar, entonces, tenemos una media de 40 supuestas horas semanales (todos deberíamos de reconocer que suelen ser más en la mayoría de casos)…echemos cuentas: 40X46=1840 horas al año, de aquí he descontado un mes de vacaciones, dos semanas de festivos etc. De ahí 46 semanas en vez de 52…haciendo cálculos, nos salen 6,5 años trabajando si hemos cotizado 30 años, pero casi siempre se cotizan más, sobre 35 años, por eso en vez de 6,5 años pondremos unos 7,5 años trabajados en una persona de tipo medio. Continuemos ahora con los estudios, cursos, formación diversa…se suele comenzar en un parvulario a los 4 años, y la ESO termina sobre los 16 años, a esto añadamos una FP, universidad o cursos superiores de diversa índole y redondearemos sobre los 20 años tirando por lo bajo, ya que todos conocemos la duración de una licenciatura o FP superior, y no la duración programada si no la real, que en miles de ocasiones se extiende más allá de los 25 años. Desglosemos esto último 16 años estudiando de media, y unas 6 horas por día, pero dejémoslo en 4, ya que en párvulos son pocas horas, además de las demás fiestas, pero sumémosle una hora de trasporte para ir y regresar (30 min. ir y 30 volver de media) ¿que tenemos?, pues ya redondeando 5X5=25X40(semanas lectivas medias al año)=1000/24=41 días por año X16 años=casi dos años estudiando. Pero tenemos todavía más cosas, ya que entre comer, e ir al baño, nos pasamos una media de 2 horas al día, haciendo cuentas rápidas salen 6,5 años en una plena vida de 75. Pero no es todo, para ir a trabajar hay que añadirle los trayectos durante 35 años que es difícil que bajen de una hora al día, esto es un año más en atascos, semáforos. Pitidos, trenes, metros etc. ¿queda algo?, claro que sí, un ciudadano varón, suele pasar al año dos semanas por año de baja por algún tipo de enfermedad, lesión etc., de nuevo tras calcular todo tenemos que en esos 75 años, 3 años estamos pachuchos. ¡YA!...pues no, pues todos sabemos que una persona apenas tiene consciencia de tal hasta los 4 o 5 años, esto es, que no recordamos apenas nada de lo vivido antes, restemos pues 5 años de nuestra época vivida pero no recordada. Ahora creo que ya podemos echar cuentas:
75
-25
-7,5
-2
-6,5
-1
-3
TOTAL=25 AÑOS
Conclusión rápida, no os penséis que de esos 25 años que restan son todos vuestros, pues queda mucho, muchísimo que restar, pero no quiero amargar más al lector que considera que le debe mucho a la vida. Si eres capaz de exprimir esos 25 años al 50%, serás un privilegiado, ya que podrás viajar, leer, disfrutar aficiones, amar y ser amado, por eso, procura ser lo más egoísta que puedas con ese escaso tiempo que te queda, y que una vez pasado, jamás regresara, ni para ti, ni para mí, ni para nadie.
Vivir más años, no es sinónimo de exprimir más la naranja o el limón, simplemente es haber estado aquí por mayor período de tiempo.
Leinadmcmlxxv
Que fácil resulta mirar por una ventana y saber el tiempo que nos espera cuando salgamos, ¿no?, pues todos nosotros como buenos cotillas que somos, y además como buenos “adivinos”, se nos da de maravilla mirar a una persona y juzgarla, ya apenas esta ha expulsado por sus labios cuatro palabras.
Es una cultura arraigada en nosotros desde siempre, como si de una ecuación matemática se tratase, con total armonía cuando un grupo de personas se reúnen, suelen hablar largo y tendido de los que en ese instante no están en ese circulo a pesar de pertenecer de uno u otro modo a él.
Desde el interior de ese círculo, podemos perfeccionar casi toda la humanidad, detectar cualquier problema de esos terceros, e incluso aconsejarle sin verle “claro”, sus más oscuros secretos, su vida privada, y no tanto, los caminos que debería de seguir, e incluso hasta tratamos de averiguar sus pensamientos. Sin embargo por arte de divina magia, cuando ese ser se incorpora al círculo presencialmente, todo cambia, y alabamos su buen hacer, sus perfecciones, sus habilidades, e incluso él mismo, critica a los que en ese momento no están dentro del círculo, siendo de sobra conocidos por los demás.
¿Por qué?, ¿que motivo tenemos para desviar la atención sobre nosotros, por medio de críticas hacia personas que conocemos, pero que no están presentes?
Seguro que os suena una situación en la que, por ejemplo, dos amas de casa están comprando en el supermercado juntas (han ido en el mismo vehículo), con lo que han creado un vínculo momentáneo, en esa misma escala temporal, otra ama de casa (una vecina común), se cruza por delante y saluda a las dos anteriores, para luego desparecer continuando con sus menesteres. Se acaba de producir el encendido de la mecha, desde ese instante esa tercera ama de casa, pasa a ser centro de conversación de las otras dos, y muy generalmente, para criticar desde su manera de vestir, hasta lo guapo que es su marido, y que diablos hace con ella.
Sabéis que es así, y a todos nos ha pasado alguna vez por no decir muchas. ¿En que nos convierte esto?, es una absurda pregunta, y por ello hoy hago esta reflexión. Criticamos al gobierno, a nuestros amigos, a nuestros enemigos, a nuestros maestros, a nuestros jefes, a nuestros subordinados, a nuestras mujeres, incluso a nuestros hijos, a los hijos de los demás, a reyes, a personas que llevan muertas cien años, y hasta a personas que todavía no han nacido. ¿Creéis que si estas críticas se hicieran frente a frente cambiaría algo?, ¿las aceptaríamos?, ¿las rebatiríamos?, ¿acabarían aburriéndonos y las ignoraríamos?
De esto no se puede sacar ninguna conclusión, salvo que la sociedad entre sus muchos y diversos defectos, tiene la costumbre (no se si mala o buena), de buscar temas de conversación, y uno de los que más atención genera la mayoría de veces, es la crítica y “cotilleo” a cerca de quienes conocemos. Hoy en día tenemos un claro y variado ejemplo de todo esto en los medios de comunicación (reality shows, prensa rosa, programas de “actualidad social”…)
Moriré con esta duda, pero como en su día afirmé que la mentira es algo vinculado al hombre y de la cual no se puede desprender jamás, la crítica “destructiva”, es algo también arraigado en nuestros seres como un cáncer imposible de extirpar.
La próxima vez que te tomes la libertad de criticar a otro de tu especie, piensa que probablemente, si sumamos todos los errores y aciertos que vaya a cometer a lo largo de su vida, apenas habrá diferencia con los que pudieras tener tu mismo.
Leinadmcmlxxv
Recientemente escuchaba en los medios de comunicación audiovisuales, que la tasa de suicidios juveniles se había incrementado en la última década entre un 15% y un 20%. Destacabas países de la antigua Unión Soviética, y del este europeo, además de algunos de la vieja Europa como Francia Alemania o Bélgica, Suiza, Finlandia etc.Es algo absurdo, ¿no?, jóvenes con años por delante para poder redefinir sus vidas por diferentes caminos, gente sana (físicamente, y quizá tambien mentalmente), que un día dan por concluido su breve viaje por esta realidad.¿Por qué?, yo, personalmente, me considero una persona que rebusca entre las posibles soluciones a un único problema, en este caso, tenemos el final de la ecuación, suicidio, pero ¿y las demás variables?, podríamos admitir que un enfermo terminal se suicide, o una persona que haya perdido a algún ser querido, incluso uno que se haya arruinado, o que esté en una situación legal límite, un condenado, un mártir por alguna causa…pero un jóven sin ningún motivo aparente…Lo aparente y evidente, como tantas veces he aludido en mis absurdas letras, no es más que una cortina que esconde lo real, que pocas veces coincide con lo que nos quieren hacer creer que es, o lo que nosotros mismos damos por bueno. Extrapolando un ejemplo distante, imaginemos que entramos en los aseos de un hotel de cinco estrellas, mármol rosado, una bañera redonda tipo jacuzzi, un wc con todo lujo de detalles, incluso con su tapa térmica y su precinto de estreno etc. Pues eso es la sociedad, algo que tiene que mostrarse perfecto, sin fallos, bello, y con un funcionamiento impoluto, ¿pero a dónde van las aguas sucias?La juventud cada día a pesar de que a muchos les pese y afirmen todo lo contrario, es más inteligente, quizá no tanto en el sentido de amplitud de conocimientos o materias, pero sin duda en capacidad de reflexión, de pensamiento, de comprensión, son muy buenos, y por lo tanto, por desgracia para sus egos, son muy difíciles de engañar con absurdos sistemas económicos, políticos, laborales…que hace ya tiempo que dejaron de ser atractivos o funcionales para una persona que trata de crecer como tal, y no de formar parte de un todo rutinario, que suele terminar siendo alienante e incluso odioso para la gran mayoría de sus componentes. ¿Solución?: Caben varias, pero todas ellas arriesgadas para el individuo, pues es difícil llevar la contraria a la muchedumbre, a pesar de tener la absoluta razón. El canto de un jilguero es muy bello, pero difícil de escuchar cuando solo hay distancias insalvables entre él y los oídos de los jóvenes. Las drogas, tan maldecidas por todos, son la más clara evidencia de la proliferación del aislamiento, al que se van sometiendo a todos aquellos que entienden que les quedan pocas puertas por abrir. Por lo tanto, y concluyo ya con este absurdo pensamiento, los suicidios no son más que la puerta que hay que cruzar, para dejar atrás la soledad que hemos creado entre tanta sorda muchedumbre. Traspasar esa fría puerta, no es más que otra derrota más, no para el que la cruza, si no para todos lo que quedan del otro lado. ¿compadecerse por el que ya ha elegido?, no, mejor compadezcamonos por los que han escogido no tratar de entender.Leinadmcmlxxv.
Que gran don es la inteligencia, poseer entendimiento sobre casi todas las cosas, la capacidad de deducir, de obtener caminos, y sobre todo de encontrar respuestas.
Que gran invento es la inteligencia, compartir con otros tu conocimiento, indagar en el conocimiento ajeno para incrementar el propio, leer, estudiar, ¿Qué grande es la inteligencia?...no, no lo he puesto por error entre signos de interrogación, pues a menudo, cuando tropiezo con una persona de las tantas que considero inteligentes, las escucho, intercambio opiniones, hablo con ellas. Pero una vez se han ido, surge una y otra vez la misma cuestión. ¿Vale de algo ser inteligente?, la respuesta os vendrá rauda a la boca, y todos responderéis con rotundidad:” ¡Sí!
-Te abre puertas a muy diferentes niveles.
-Mejora tu situación económica y social.
-Muchas veces te ayuda a relacionarte (no siempre claro)
-Te permite evitar muchos baches a lo largo de tu vida (estudios, administraciones, idiomas, etc.)
Supongamos ahora el caso contrario, una persona corta de mollera (tonta, estúpida, con pocas luces…), es una persona inofensiva, con la que no hay problema para relacionarse pues siempre saldrás airoso de cualquier embate con ella, suele ser fácil de engañar, posiblemente tenga un trabajo manual o repetitivo mal remunerado, sus amistades serán poco interesantes por lo escasa de su conversación, o por lo abundante pero vacía de contenido…podría continuar vanagloriando durante interminables frases a los inteligentes, y hundiendo a los menos agraciados a la hora de utilizar sus materias grises.
Ahora pregunto yo una vez más, en esta absurda colección interminable de dudas existenciales que me invaden minuto tras minuto.
¿Debería de ser más feliz quién ha sido poseedor de una gran mente?
Sus metas serán más complejas, sus sentimientos posiblemente más rebuscados, y sobre todo dudará mucho, muchísimo, de todo lo que los no tan nobles de mollera dan por bueno. No se conformará con su trabajo, ni con el lugar en el que vive, pues necesitará compararse con otras culturas, conocer otras tierras, sus inquietudes le llevarán a cuestionarse lo que es el verdadero amor (un amor, dos amores, 100 amores…), dudará incluso si procrear es la finalidad última del ser humano, o existen otras más nobles causas que ha de hallar para su autorrealización, sus horas le invadirán de preguntas sin respuestas, leerá uno y mil libros, y escribirá una y mil reflexiones.
Mientras tanto, el último de la cola en el reparto de cerebros, estará sentado en la mesa de su humilde casa, acompañado por dos o tres hijos, y una mujer que quizá le considere un mal amante y poco romántico, pero no tendrá demasiado problema, pues le llena la nevera, y como su marido no es muy listo, siempre podrá buscarse un amante que le llene por completo y él nunca se enterará. El hombre tonto, disfrutará hablando de fútbol, de lo pésimo que es el gobierno, o de las vacaciones que pasará en el pueblo. Cuando se encuentre decaído de moral por que le parece vislumbrar en el horizonte de su vida cosas incomprensibles para él, se emborrachará o conducirá en su rallado coche de segunda mano, buscando algún local dónde el amor tenga precio, y por lo tanto la pena solución…
Ambos hombres caminan sin conocer su destino, pero solo uno de ellos se pregunta lo que hay al final del camino…un sinuoso camino que jamás existió.
Cuando te consideres una persona inteligente, por fin dejarás de entender que ya eres tu propia víctima.
Leinadmcmlxxv
Mentira, mentiroso, hipócrita, falso…cuantos sinónimos podemos designar para todo aquel, que mediante sus palabras confunde, e infunde a los demás, acontecimientos diferentes a la realidad de manera consciente.
Esas personas que denominamos mentirosas, suelen ser el centro de tertulias, y mofa de unos y otros. Miles de veces hemos escuchado la frase: “no le hagas caso, es un mentiroso/a”.
Mis absurdas reflexiones, me han llevado esta vez a preguntarme si realmente se miente por necesidad, obligación , o simplemente es una herramienta de la que echamos mano cuando precisamos.
¿Quién no ha mentido alguna vez?, podemos suponer que quién miente una vez es un mentiroso, pues quien mata es un asesino, y quien ha tenido un hijo es madre. Por lo tanto de que nos extrañamos si una y otra vez, nos mienten, periódicos, revistas, políticos, el vecino, tu mujer, tu mejor amigo, tu mismo…
Puede que tengamos de admitir que el hombre finalmente es sociable por naturaleza, pero creo que la naturaleza del hombre es mentir en sociedad, negar una y otra vez la realidad de los hechos para crear un ambiente propicio, en el que poder sembrar la semilla de la mentira que antes o más tarde, de sus frutos en forma de algún tipo de beneficio, privilegio o satisfacción.
Por lo tanto ¿Qué debemos hacer?, ¿dudar de todo?, complicarnos nuestra existencia buscando quién miente más y quien menos, ser el Robin Hood de la verdad desenmascarando mentirosos.
Muy a mi pesar, la mentira es tan necesaria como el aire que respiramos, ya que mil veces la convertimos en algo imprescindible para soportar nuestra propia existencia.
Dios existe, el mundo es justo, mi mujer me ama, mis hijos morirán más tarde que yo…Demos gracias por lo tanto de algo tan noble como la propia mentira, ya que no discierno entre piadosas y no piadosas, pues al fin y al cabo todas son mentiras.
Aguardemos que jamás el hombre se vea obligado a pronunciar solo verdades como hábito de vida, ya que nos guste o no, la suciedad de la mentira en nuestras bocas, hace soportable la verdadera inmundicia que hay bajo la alfombra.
Leinadmcmlxxv
Me comentaban hace pocos días, que es muy difícil definir como somos realmente, y no me refiero a la multitud, si no a la individualidad de cada uno de nosotros.
Me planteaban tres cuestiones, una era como te veías tú, la otra como te veían los demás y la tercera, que es la más complicada de comprender, es como eres sin ser juzgado por nadie.
Harto estoy ya de decirme a mi mismo que sí, que somos esa dichosa suma de circunstancias, pero que en el fondo esas circunstancias nos vienen dadas, y en pocas ocasiones las elegimos.
¿Como nos ven?...pues como queramos que nos vean, una hora con un desconocido, dista mucho de parecerse a una vida al lado de una madre ¿no?, podríamos montar un teatro perpetuo en torno a nuestra imagen, y convertirnos según las circunstancias en quienes necesitemos, dependiendo de la situación. Cuanta gracia me hace escuchar de la boca de tanta gente…”A mi me da igual como me vean los demás”, esa frase es la antesala de la hipocresía universal hacia uno mismo ¿Quién seriamos en este caso?
¿Cómo nos vemos?...aquí no hay que hacer demasiado hincapié, pues cada uno de nosotros, somos casi perfectos para nosotros mismos. Nunca nos equivocamos, sabemos rectificar si lo hacemos, somos comprensivos, atentos, cariñosos, buenos amantes, vamos, que si existiera un cielo, lo tendríamos ganado, a pesar de decir siempre que no somos tan, ni tanto, a todo aquel que nos pregunta. Creo que la peor imagen que podemos tomar de nosotros mismos es la que tenemos propia. Ser reflexivos a la hora de juzgarnos es un error de principiante (cuan principiantes somos todos). Es como cuando grabamos nuestra propia voz o nos vemos en una fotografía… ¿¡ese soy yo!? Sí amigo sí, eres tú, empieza a comprenderte y a ser humilde contigo mismo, (por mucho que yo lo diga, aún no lo he logrado).
Y si nadie nos juzga ¿quién somos? Una imagen, una palabra, un acto, una situación, un trabajo, un nombre…todo este lastre adquirido, es el que nos separa de quién somos, y al mismo tiempo lo que nos define como esa pieza del puzzle que encaja en algún lugar.
Se que es difícil de imaginarte sin nombre, sin trabajo, sin voz, sin cuerpo, sin “casi” nada…pero sí algún día lo logras, será el momento en el que te habrás distanciado lo suficiente de tú persona como para verte desde fuera y poder juzgarte. He puesto ese “casi” entrecomillado porque ese “casi” eres tu.
Jamás seremos lo que queremos ser, y menos lo que los demás desean que seamos, por consiguiente, lo más sensato, será no molestarnos ni en juzgar, ni en sobre todo juzgarnos.
Leinadmcmlxxv
En estos días que corren, por las tierras que mis cansados pies pisan, es época de locura política.
Cuando hablan de las tan para mí “absurdas” elecciones, miro en mi interior y me pregunto: “¿tan ácrata y apolítico soy, que no puedo admitir que la democracia, es la menos mala de todas las crueles formas de gobierno que hemos sabido inventar?
Seguramente un hombre como yo, lo que merecería es sufrir una cruel tiranía respaldada por algún divino caudillo, o pasar por la rugosa piedra de la dictadura mis resecas carnes.
Sin embargo llegados a este momento de la historia, dónde está más que demostrado que el capitalismo fracasa, y siendo este, la cabeza de lanza de prácticamente todos los sistemas políticos de pensamiento liberal, y no tan liberal. ¿Podemos concluir, que la política ha fracasado también?
Bancos, inmobiliarias, grandes empresas de todos los sectores, van cayendo como esa rememorada y tan recurrida en estos casos baraja de naipes.
¿Acaso no eran el orgullo de todos los gobiernos?...Worldcom, Enron, Citigroup, General Motors…que bien hemos hecho las cosas, alardeaban los políticos, viendo como el proletariado acudía orgulloso a desempeñar sus cargos en esa finita cadena de producir bienes de consumo.
¿Y ahora que?...morir y renacer de nuevo en unos años. Sinceramente me importa más bien poco lo que pueda decir el gobernante de turno a cerca de la cruda realidad.
Yo como hombre reniego de los sistemas políticos que conozco, y lo hago, porque como hombre también se del egoísmo de los de mi especie, y que esta especie, de momento, no será capaz de avanzar en sociedad de manera armoniosa. ¿Aprenderemos esta vez?...si me vierais, sabríais que esta sonrisa que invade mi rostro, es la prueba de que tu y yo sabemos que no, no aprenderemos.
Id a votar, hacedlo por quién consideréis más apto, o quien os prometa más cosas, pero pensad que estáis votando por una persona igual que vosotros, y que por lo tanto, tiene los mismos defectos y virtudes, lo que hace absurdo al fin y al cabo pretender obtener algo diferente de un ser igual.
Si sabes mentir, robar, engañar, lastimar, pegar, insultar…y lo usas cada vez que precisas imponer tu criterio, o cuando pretendes de algún modo “crecer” o protegerte, ¿por que esperas que los demás obren de un modo diferente al tuyo?
Leinadmcmlxxv
En la mayoría de mis reflexiones, trato de ofrecer un punto de vista neutral en la mayoría de las “aportaciones” absurdas que suelo realizar.
Recientemente, mientras escuchaba un grupo de personas, estudiantes en este caso, mi atención se centro en una frase que todos hicieron propia: “hay que vivir la vida rápido, que todo lo bueno se termina”
Creo que muchos de nosotros, por no decir, la mayoría, consideramos que sí, es necesario disfrutar al máximo de las posibilidades que nos brinda la vida. Frases como el ya tedioso “Carpe diem” o “no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy” o “aprovecha mientras puedas”, minan nuestros egos y nos empujan a acelerar las cosas que deseamos cumplir a lo largo de nuestras vidas.
En los casos de la mayoría, estos deseos, se centran sobre todo en experiencias sexuales, viajes, excesos derivados de drogas…aun que algunas minorías, lo centran en estudios, proyectos, y metas más metafísicas.
Mi pregunta en este punto, sería la siguiente:
-¿Y si te quedara una día de vida y lo acabaras de saber?
En la primera hora nos hundiríamos evidentemente, pero nos quedan todavía 23.
Creo que si nos viéramos expuestos a una situación límite como esa de forma sorpresiva, sabríamos definitivamente de lo que somos capaces de hacer. Me refiero a que nos veríamos obligados a resumir de una forma tan drástica nuestras prioridades de vida, que maximizaríamos hasta los límites cada segundo que fuera pasando.
Haríamos el amor, confesaríamos nuestros deseos post mortem a los que aquí se quedasen, al tiempo que desvelaríamos todos aquellos “pecados” que fueran una carga hacia quienes queremos, veríamos nuestra película favorita, insultaríamos a quien tanto odio le tenemos, incluso hasta quizá probásemos algo nuevo y que considerásemos maligno por dañino hacia nuestra salud, o hacía nuestra persona…además de mil cosas más que considerásemos vitales en este contrareloj.
¿Y si en vez de un día, fuera un mes?
¿Un año?
¿Una vida?
Por lo tanto,y concluyo ya, ¿y si cada momento vivido, fuera el último de nuestras vidas, y lo supiéramos?...¿o no lo sabes?
Cada día que pasa es uno menos que nos queda por vivir, saber como maximizarlo es una obligación para nosotros, por eso tras cada sol, medita en sí has hecho lo correcto con lo que te ha sido regalado, porque quién eras ayer, ya ha muerto.
Leinadmcmlxxv